Solucionado el pánico moral por el nombramiento de Soria, la izquierda vuelve a reclamar la habilitación de Otegi

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Imagen de archivo del conocido demócrata de toda la vida

Resuelto, en tiempo récord, el gigantesco pánico moral provocado en buena parte de la izquierda española (en su mayoría socialdemócrata) y en Herrero de Miñón tras la designación a dedo del ex ministro José Manuel Soria como director ejecutivo del Banco Mundial, los diferentes partidos de izquierda, así como los nacionalistas periféricos, volverán a reclamar en las próximas horas la habilitación del etarra Arnaldo Otegi (a) “El Gordo” (Elgoibar, 1958) como cabeza de lista de la formación Bildu para las próximas elecciones vascas del 25 de septiembre.

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En declaraciones a este periódico, un reconocido tertuliano con barbita ha asegurado que: “Hemos perdido demasiado tiempo, alrededor de 72 horas, con esta absoluta aberración de Soria que ha demostrado la catadura moral de los políticos de la derecha española, y ya es hora de que volvamos a centrarnos en la necesidad democrática de que Otegi pueda ser candidato democrático de un partido democrático como Bildu a fin de normalizar la vida democrática en Euskadi”.

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Ante la pregunta de si es posible que la combinación de las críticas despiadadas (con rasgueo público de vestiduras incluido) a la designación de José Manuel Soria -no imputado por delito alguno- como ejecutivo del Banco Mundial, junto con ‘la exigencia democrática’ de que un terrorista convicto e inhabilitado que en sus tiempos disfrutaba jugando a la ruleta rusa con sus secuestrados se presente a las elecciones pudiera sugerir una aplicación de la Ley del Embudo (estrecho como el culo de un somorgujo por mi lado, ancho como la eslora del trasatlántico ‘RMS Titanic’ por el tuyo), el mismo tertuliano ha sugerido -perdiendo las formas- que nos vayamos “a cagar”, al tiempo que ha añadido: “fascistas” y no sé qué de nuestras madres.

N. de la Redacción: Nuestras madres son unas santas. Bueno, salvo la de Joaquín, que lleva meses sin mandarnos un bizcocho. 

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