Nuevo gesto heroico del líder rebelde catalán Puigdemont al sonreír poco al Rey

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Momento histórico en el que el líder rebelde catalán, con gesto serio, le lanza un reojo cargado de simbolismo al Rey de España.

Ayer fue una fecha histórica en la ya larga (un año o así) lucha del pueblo catalán por la libertad. En lo que sin duda pasará a los libros de Historia como uno de los más grandes actos de heroísmo y de resistencia frente al yugo español, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, apenas sonrió durante diez segundos al Rey de España, Felipe VI, durante la cena de inauguración del Mobile World Congress de Barcelona.

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Un portavoz de las formaciones independentistas ha confirmado que el gesto de ser menos simpático de lo que uno siempre espera de un catalán -“todos saben que somos la hostia de divertidos en las distancias cortas; sin ir más lejos: ahí tienen los chistes de Eugenio, o las ocurrencias del señor Casamajó, o la canción de la patata de La Trinca, y qué decir de Rosa María Sardá…”- había sido una iniciativa personal del presidente de la Generalitat, desoyendo los consejos de varios de sus estrategas, que temían por la posibilidad de que Felipe VI mandara que le cortaran la cabeza ahí mismo y que la clavaran en una pica en lo alto del castillo de Montjuic para que sirviera de comida a los cuervos y como aviso a los sediciosos que se atreven a sonreírle poco.

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Secuencia de tres fotos (Premios Princesa de Girona 2015, Forum Impulsa 2015 y Mobile World Congress 2016) que prueban la jeta, digo, la gesta de un Puigdemont que le sonríe al Rey de España cuando él quiere.

Para el portavoz, “ver a Puigdemont sonriendo menos de lo que sería normal sonreír al Rey de España fue como ver a William Wallace arengando a las tropas escocesas en la batalla del Puente de Stirling; a la altura de la imagen icónica de George Washington cruzando el Delaware; fue la versión catalana de la Toma de la Bastilla, Garibaldi revivido, quizá con un punto de épica mayor que la Primavera de Praga. Yo, vamos, me hice pis de la emoción y tenía la vejiga bastante llena, no le digo más cómo dejé todo”.

Este periódico ha podido confirmar que esta jornada histórica para la lucha del pueblo catalán por su libertad sólo es el preludio de otras que están por venir y en las que grandes hazañas asombrarán al mundo. “Hasta podría ser que el ex presidente catalán, Jordi Pujol, muy comprometido con la causa de la independencia, renuncie motu proprio a su pasaporte e incluso se presente cada semana en un juzgado para manifestar cosas, cosas de Pujol, como su repulsa a ser español y asín”.

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